Cuando pensamos en el embalaje y en las bolsas de plástico para comercio tenemos que considerar diferentes factores. La imagen de nuestra tienda también se va a ver reflejada en ese elemento, por lo que debemos ser cuidadosos. El hecho de que utilicemos bolsas de papel, de rafia o de plástico, ya está mandando un mensaje a los clientes y a los posibles compradores.

Atendiendo a eso, a nuestros clientes le ofrecemos la posibilidad de personalizar nuestros productos, para conseguir un artículo que se ajuste a lo que está buscando. Para ello empleamos diferentes técnicas, entre las que se encuentra la flexografía, un sistema de impresión que garantiza muy buenos resultados.

En esta técnica se emplea una placa de fotopolímero, que es muy flexible y se puede adaptar a gran cantidad de soportes de impresión. Se puede decir que es como un sello de imprenta, y se usa habitualmente en cartón ondulado y en soportes plásticos.

Para este proceso, que empleamos en la fabricación de bolsas de plástico para comercio, se prepara la plancha con un tratamiento de luz UV, a partir de un negativo contrastado de la imagen, que se coloca sobre el material fotosensible. Con el negativo y la luz UV se modela la plancha, creando zonas de alto relieve en su superficie. La plancha se coloca en un rodillo dentro de la máquina impresora. Ahí se entinta cuando entra en contacto con otro rodillo. En la superficie de ese rodillo se distribuyen pequeñas cavidades que contienen la tinta, con la que se entintan las zonas de relieve de la plancha. Finalmente, la plancha entra en contacto con el sustrato a imprimir.

Los resultados son muy buenos, si quieres comprobarlos acércate a Embalaje Activo, S.L. (EMAC). Nuestro equipo te explicará todo lo que necesites saber.